11.11.13



Hace muy poco llegó a mi casa el nuevo libro que ilustré (poco después de su presentación). Y a los días después me llama Alejandra contándome que este libro, recién nacido, se ganó el Premio a la Edición 2013, en la categoría ficción, entregado por la Cámara Chilena del Libro.

Esto es lo que hablé en la presentación:

Primero, tengo que confesar que yo nunca había leído a Huidobro. Nada, ni siquiera en el colegio.
La verdad, tengo que asumir que hasta hace poco no me gustaba la poesía.
Creo que eso me jugó a favor, ya que Vicente Huidobro es de los personajes que no pasan desapercibidos, se los quiere o se los odia y por supuesto cuando comencé a comentar el nuevo proyecto en el que estaba embarcada, escuché muchas posturas.
Pero yo quería tener mi propia opinión.
Así que a pesar de que sólo tenía que ilustrar ocho poemas, decidí leer la Antología completa y, sumado a esto, contextualizarlo en una época, tener claro por donde se movió, tratar de entenderlo, de conocerlo un poco más.
Vicente Huidobro me pareció un hombre muy despierto, crítico y con una poesía en la que da muchísima importancia a lo visual. Las escenas que describe podrían ser pinturas.
Habla de muchachas enfermas que dejan sus dos alas a la puerta, entrando al sanatorio. De anémonas que crecen en el cerebro. De nosotros, los hombres hormiga.
Es como si trabajara analizando, delicadamente cada sistema del mundo que lo rodea, como si su mundo fuera por completo un estudio de anatomía.

En la obra de Huidobro aparecen constantes de vida y de muerte, de luz y de sombra, de lazos, uniones inquebrantables, de mar y mujeres de pelo largo, pelo que deja huella y manifiesta emociones, como el mar.
Huidobro dice que todos nacemos para morir. Todos estamos condenados a vivir y condenados a morir.
Eso es el viaje en paracaídas, es una forma de morir.
Esa constante de vida y muerte fue la que quise plasmar en la portada, con el pájaro que cae en picada con sus alas abiertas.
Encontramos ciudades cautivas
Cosidas por una a una por hilos telefónicos
Y cuando le habla a su amante le dice estamos cosidos el uno al otro.
Habla de una tumba en la que adentro se ve el mar.

Mi intención entonces fue plasmar en las ilustraciones todas esas sensaciones, quise crear escenas no descritas en sus poemas para que mantuvieran una conversación con su poesía.
El uso del blanco y negro se hizo esencial, ya que de las siluetas con las que trabajo nace la luz, como si fueran radiografías, pero radiografías del alma.

6 comentarios:

  1. Me emocione!
    FELICITACIONES!!
    Abrazo multicolor.
    ToTo

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    1. Lo leíste! Gracias toto, de verdad...
      Un beso gigante

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  2. Que preciosidad cata!
    Me fascinaron.
    Y tu texto tambien.

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    1. Gracias Carmen!
      Me alegro que te guste, para mi es un honor :)

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  3. Ya me encantaban las ilustraciones, el proceso de creación... y mucho tpo después leo tus palabras y voila!
    me encantan!
    qué bueno que las guardes acá y no sólo en los oidos y mentes de quienes tuvieron el privilegio de escucharlas

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    1. :)

      Las guardo para personas como usted doña laisa wood

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